IIAP CAPACITA A POBLADORES RURALES EN EL MANEJO DE DRONES PARA EL MAPEO DE AGUAJALES

Especialistas del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP), órgano adscrito al Minam, capacitaron a los habitantes de la comunidad Dos de Mayo de Muyuy en Loreto, así como a personal del IIAP y a personal de entidades asociadas en el manejo de drones para el mapeo de aguajales.

La capacitación es parte del proyecto “Mauritia UAV Nuevos enfoques para comprender el estado de la biodiversidad y contribuir con el bienestar social: estudio de la distribución y degradación de Mauritia flexuosa (aguaje) en la Amazonía”.

Este proyecto consiste en mapear con drones diferentes aguajales en 6 comunidades de Loreto para saber cuántas palmeras de aguaje existen y después informar a la población, cuáles son productivas.

Lo que se busca es la densidad de las palmeras, para lo cual el dron toma varias fotos, a fin de obtener un orto mosaico, que abarca 100 hectáreas generalmente, y así saber cuántas palmeras de aguaje hay. La ventaja de este dron es que vuela con diferentes ángulos de la cámara y se puede hacer una reconstrucción 3D.

El financiamiento se dio con los Fondos Newton-Paulet (Inglaterra) y FONDECYT (Peru). El coordinador del lado peruano es el investigador Dennis Del Castillo, mientras que el coordinador del lado de Inglaterra es el investigador Tim Baker, de la Universidad de Leeds. Las entidades asociadas son SERNANP, AMPA y RAFSAC.

Las comunidades involucradas en el proyecto son Dos de Mayo de Muyuy, San Jorge, en el Río Amazonas; Veinte de Enero, Parinari en el Río Marañón; Nueva York, Piur, en el Río Tigre; San Juan de Raya en el Río Nanay y comunidades del distrito de Jenaro Herrera en el Río Ucayali.i

Los investigadores que participan en el proyecto son Ximena Tagle y Eurídice Honorio del IIAP, y Freddie Draper de la Universidad de Leeds.

Según Ximena Tagle, si bien en un aguajal se pueden tener 300 aguajes, no todos van a producir frutos porque algunos son machos. La parte útil del proyecto es beneficiar a las comunidades.

Dijo que ir a un aguajal cuesta mucho, tiempo y dinero. Tiempo, porque es difícil caminar en condiciones de barro y de agua, en cambio con el dron, en 20 minutos puede haber volado unas 10 hectáreas, con lo que se ahorra tiempo para las comunidades.

“Lo otro es que las comunidades necesitan ingresos, y las palmeras producen frutos, y esos frutos tienen un valor económico, además de saber dónde está esa palmera sin tener que tumbarla. Por lo tanto, se tendrá frutos con el bosque en pie, habrá animales que también puedan comer de esos frutos y que posteriormente puedan ser cazados con fines comestible; y por lo tanto habrá un aprovechamiento integral y sostenible de los aguajales”, explicó.

El IIAP desarrollará la tecnología con drones, el conocimiento y las capacitaciones con las comunidades con talleres de cómo volar los drones, del manejo del algoritmo y de cómo escalar sosteniblemente para la cosecha de aguaje.

viernes, 19 de julio de 2019
IIAP
Aguajales, IIAP, drones